domingo, 12 de diciembre de 2010

PATRIA. MARIO VARGAS LLOSA

En su discurso al recibir el premio nobel.
La patria no son las banderas, ni los himnos, ni los discursos apodicticos sobre de los heroes emblematicos, sino un puñado de lugares  y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolia, la sensacion calida de que no importa donde estemos, existe un hogar al que podemos volver. 




Para el es el Peru, para nosotros es México, la verdad me gustaria escribir algo tan simple pero tan bello, aunque por el momento me quedo con esta definición tan especial.

MARIO VARGAS LLOSA 07-12-2010 DISCURSO EN LA ACADEMIA SUECA parte 2-3

LA VIRGEN DE GUADALUPE PARTE DE NUESTRA IDENTIDAD

Hoy es 12 de diciembre 2010. Ayer caminaba por la calzada Ignacio Zaragoza, iba solo, pero a mi lado caminaba una multitud de gente, algunos llevaban imagenes, otros playeras, unos mas con cuadros, y algunos cargando la escultura de una virgen, la virgen de Guadalupe, se dirigian a la basilica; a lo largo de la calzada habia gente repartiendo agua, tortas, jugos, tacos, y muchas otras cosas que servian para ayudar o animar a quienes caminaban, la verdad era sorprendente, estaba frente a un milagro de "fe", pense que este simbolo une a muchos mexicanos y quiza podria volver a ser un estandarte en estos tiempos de crisis.
Yo solo camine un poco al lado de la multitud, pues me dirigia al hospital, a ver a mi suegro, pero me quede con una buea impresion y pienso que aun se pueden cambiar muchas cosas, con el solo hecho de tener un poco de fe.

viernes, 26 de noviembre de 2010

IGLESIA, RELIGIOSIDAD Y VIDA PUBLICA.








En la independencia de México es importante tomar en cuenta la labor realizada por algunos sacerdotes durante las guerras de Independencia como Miguel Hidalgo y José María Morelos. Agustín de Iturbide en la declaración de independencia menciona tres pilares en la que se fundaría el nuevo estado mexicano, que seria la independencia, la unión entre mexicanos y españoles y la Iglesia Católica.
En México la Iglesia poseía derecho de patronato pero este siempre no tuvo mayor importancia debido a que nunca se realizaba algún pago, por diversos factores como los problemas internos, las guerras, las crisis económicas y otros problemas que tuvo el estado mexicano, esta situación nunca tuvo alguna solución, hasta 1851.
La constitución de 1824 declara que la religión oficial de los Estados Unidos Mexicanos es la Católica.





El año 1828 es electro Presidente de México Vicente Guerrero, que decide expulsar a los españoles del territorio. Luego quita los bienes de la Iglesia para conformar un ejército debido a que México iba a ser invadida por España (de acuerdo a Guerrero). Efectivamente el 29 es invadida por España.
En 1830 destituyen del cargo a Guerrero, debido a las acciones realizadas por Anastacio Bustamante y de Bravo, Bustamante decide devolver los bienes a la Iglesia. El año 1931 es ejecutado Guerrero luego de una revuelta que este realiza. También ese año el Papa Gregorio XVI nombra a seis obispos nuevos para México, después de dos años sin que México tuviera algún obispo
En 1847 debido a la guerra con Estados Unidos, el general Santa Anna ocupo los bienes de la Iglesia para poder atender a los gastos de la guerra; posteriormente eso se oficializó a través de un decreto realizado por el Vicepresidente Valentín Gómez Farías en el cual incautaba los bienes de la Iglesia, la cual este se resistió a tal medida.
En 1848 el gobierno mexicano, esta vez presidido por el Presidente Jose Joaquin Herrera realiza una invitación a S.S. Pio IX a pasar su destierro de Roma en México, además le enviaba 25.000 pesos mexicanos como ayuda otorgada por las Cámaras, debido a esto Pio IX nombra un cardenal mexicano y envió un delegado episcopal a México para tratar varios asuntos. El año 1850 se soluciona el problema del patronato y el Estado mexicano se hace cargo del financiamiento de la Iglesia y de los gastos de las diócesis, además de nombrar a los obispos de las diócesis.
El año 1951 llega el enviado papal (nuncio) a México, pero se encontraba en el gobierno Mariano Arista que estaba acompañado por los liberales Prieto, Ocampo, Miguel Lerdo que influyeron en la Cámara para que se le rechazara la presentación de las credenciales, finalmente esta fue rechazada, debido a esto el Arzobispo de México, Lázaro de la Garza, presenta su renuncia. También protestaron todos los prelados al saberse los desaires realizados al delegado.
Durante el último gobierno de Santa Anna (1853-1855), otorgó garantías a la iglesia, restableció la Compañía de Jesús (devolviéndoles sus bienes) y la orden de nuestra señora de Guadalupe también fue restablecida
El 12 de diciembre de 1855, al otro día de la renuncia del recién asumido Presidente Álvarez, el cura de Zacapoaxtla realiza una insurgencia hasta tomarse la ciudad de Puebla, Comonfort que había asumido el gobierno decide el mismo parar la insurrección y se dirigió con las tropas tomando la ciudad el 22 de marzo de 1856. Comonfort decide, a manera de castigo, crear un decreto interviene los bienes eclesiásticos de esa diócesis, por el apoyo directo e indirecto del clero a la insurrección, los bienes intervenidos se ocuparían para los gastos de guerra y pensiones para viudas y huérfanos. El obispo e Puebla realizó una queja por la desición, ya que si bien esta tenía las características que mencionaba Comonfort, el obispo apelaba a que los responsables fueron sólo las personas que participaron en la insurrección.
1856 se crea la Ley Lerdo, esta obligaba a la Iglesia de vender todas las propiedades que arrendaba e impedía que en el futuro se apropiara de propiedades, si un deudor no podía pagar la hipoteca. Esta ley aseguraba que los ingresos de la Iglesia iban a ser sólo por hipotecas. En los lugares donde los conservadores dominaban anularon la ley Lerdo, complicaron las cosas en la relación que había con el Estado.
Las reformas hechas por Juárez en Veracruz incluían que esta vez los bienes de la Iglesia iban a ser nacionalizados, esta vez sin tener una compensación, prohibiendo los monasterios y confiscando los edificios, los templos se venderían, etc. Estas medidas fueron tomadas para financiar los ejércitos liberales que se estaban enfrentando a los ejércitos conservadores, que también recibían recursos de las Iglesias, ya que Miramón sacaba la plata de las catedrales.
Debido al triunfo liberal, en 1857 se hizo una nueva constitución que otorgaba la liberta de culto y realizaba la separación entre la Iglesia y el Estado, que incluían prohibiciones episcopales y otras medidas que la Iglesia no estuvo de acuerdo. El obispo de Michoacán, Mungía, hizo un llamado a los súbditos a no jurar la nueva constitución.
La nueva constitución abrió la posibilidad de la instauración de nuevas tendencias religiosas en México, en 1865 se forma la primera comunidad protestante de México, estas nuevas comunidades tenían una buena relación la Iglesia mexicana.
Terminado el enfrentamiento entre liberales y conservadores, Benito Juaréz decide desterrar, expulsar y exiliar al delegado apostólico, Mons. Clementi, el embajador de España, Pacheco, el Ministro de Guatemala (Neri del Barrio), el Ministro de Ecuador (Pastor), al Arzobispo de México (Lazaro de la Garza), el obispo de Michoacán (Clemente Mungía), Obispo de Tanagra (Joaquin Fernandez), obispo de Guadalajara (Pedro Espinoza), obispo de San Luis de Potosí (Pedro Barajas) y al obispo de Durango (Antonio Zubiria). El obispo de Linares Francisco de P. Verea que no estaba dentro de la lista de los deterrados, decidió autoexpulsar, quedando asi sólo dos obispos en México ya que otros tres habían sido expulsados anteriormente.
Luego de este periodo las reformas se acrecentaron con la llegada de Maximiliano, que paradójicamente se había reunido anteriormente con Pio IX para buscar una solución a los problemas de México, aun más el Papa envió un delegado apostólico a México, pero aun así se disolvieron las comunidades religiosas y se continuaron expulsando a las congregaciones, como por ejemplo a las hermanas de la Caridad que trabajaban en los hospitales y eran uno de los pocos grupos que Juárez había dejado en México (debido al reconocimiento que poseían por parte de la población), pero Lerdo de Tejada continuo con este proceso y buscaba colocar a nivel constitucional las leyes de la reforma.
En 1874 se envió al congreso la ley que otorga el rango constitucional a las leyes reformas y que además agregaba que las Iglesias ya no podían recibir limosnas de los fieles y la prohibición absoluta de toda enseñanza religiosa en las escuelas, como es de esperar, los sacerdotes protestaron por tal medida. Los obispos hicieron un llamado a los católicos de ser los padres quienes debiesen educar a sus hijos y de las mujeres de suplir la labor de beneficencia que realizaban las hermanas de la caridad.
Luego de 1880 se crearon nuevas diócesis para reestructurar la organización del clero mexicano, también se instalaron diversas congregaciones como los salesianos, claretianos, josefinos, pasionistas, etc.
 




Quiza solo sea simbolismo, o una idea mia de como se acompaña el estado la iglesia, la educacion, y nuestra bandera de Mexico.


El centro de la cuidad de México: La Catedral, El Palacio Nacional y nuestra Bandera.

COSERVADORES Y LIBERALES




















CONSERVADORES Y LIBERALES.

Si analizamos objetivamente en nuestro país, siempre han existido dos grupos políticos que hoy siguen representando intereses e ideologías opuestas: los conservadores y liberales. Los conservadores unidos históricamente con los pensamientos del clero y los liberales, que siempre han defendido un estado laico y apegado al cumplimiento de las leyes. La convivencia política entre estos dos grupos ha vivido etapas neutrales de relaciones de mutuo respeto hasta movimientos sangrientos como lo fue la guerra cristera, donde murieron en manos de la tiranía del gobierno miles de héroes anónimos.

Para ubicar el contexto ideológico de estos dos grupos, sus mitos y sus consecuencias hay que sintetizar un poco de nuestra historia política.

La formación de los grupos políticos del país arranca en la etapa de la guerra de independencia donde mientras unos se oponían al movimiento de independencia, otros la planearon y terminaron decapitados. El grupo de los conservadores, integrado por el alto clero, grandes terratenientes, privilegiados militares y las familias españolas con grandes fortunas al principio vieron con malos ojos la independencia de la colonia, por el miedo de perder sus privilegios.

Por su parte, los liberales estaban formados por los criollos, comerciantes y militares con rangos inferiores y fueron llamados rebeldes por hacer campaña para alcanzar la independencia de los españoles y acabar con el mal gobierno que representaban.

La idea original del movimiento inició como un apoyo al rey de España, Fernando VII, cuyo reino fue dominado por los fuerzas de Napoleón de Francia. Entre otros objetivos estaban los de acabar con la opresión contra los indígenas mexicanos, quitarle el poder y sacar a los españoles del país, buscar la igualdad entre los habitantes de la colonia y organizar un gobierno democrático republicano, pero siempre bajo la corona española. Es decir, en realidad la palabra INDEPENDENCIA significaba ya no depender políticamente dentro de la colonia de políticos y militares españoles. La idea de ser libre totalmente de España no era la meta original, es decir, el movimiento fue un pretexto del resentimiento que existía de clases entre los españoles nacidos en España -los gachupines- y los hijos de españoles nacidos en la colonia -los criollos-. La única cara social del movimiento fue el pensamiento del cura Hidalgo de acabar con la esclavitud que vivían los indígenas.

El dinero de los conservadores, con el apoyo del ejército de la colonia, logró vencer a los liberales o rebeldes y como escarmiento para sembrar miedo a sus seguidores, fueron decapitados y ex comulgados por la iglesia. Hecho importante dentro del pensamiento católico de aquella época, donde los héroes nacionales como Hidalgo, Morelos y Allende, a quienes recordamos cada año, fueron asesinados y declarados herejes con la autorización del clero por luchar por la igualdad de los hombres y mujeres del país azteca, una gran contradicción del pensamiento cristiano.

Sin embargo, el interés del grupo conservador por alcanzar una independencia del poder y altos impuestos de España, los llevaron a realizar alianzas con algunos rebeldes liberales como Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria, para consumar nuestra independencia. Los liberales, que representaban las demandas del pueblo, lucharon en las calles y en los campos sin miedo a morir, mientras que los conservadores, desde sus residencias y haciendas, supervisaban la lucha para después traicionar a los verdaderos héroes que se la jugaron por alcanzar la independencia. Así recordamos que la consumación de la nuestra independencia fue producto de un cabildeo político entre quienes tenían el poder económico, militar y eclesiástico de aquella época. Un simple acuerdo que dejó en el olvido a miles de muertes de indígenas que lucharon por una libertad que nunca llegó.

Nuestro país logró su independencia para tener un monarca, Agustín de Iturbide I, que fue impuesto y apadrinado por los conservadores para continuar con el viejo sistema colonial de privilegios y desigualdad social. Así, el movimiento de independencia fue un fracaso para la gran mayoría de los mexicanos. La opresión y esclavitud continuó. Esta fase fue la primera batalla ideológica ganada por los conservadores que se opusieron a que el país recién independiente tuviera un sistema republicano que apoyaban los grupos de liberales. Sin embargo, el sistema monárquico duró poco tiempo porque con la reagrupación de los liberales comandados por el militar Antonio López de Santa Anna, se promulga en 1824 la primera constitución del país con principios liberales y la construcción de un sistema republicano.

En esta etapa, un grupo político para muchos cuna de las actuales ideologías partidistas fueron las conocidas e internacionales logias masónicas y cuyos pensamientos liberales empujaban a una separación entre el gobierno y la iglesia buscando el bien común y la generación del conocimiento entre todas las clases sociales. Sin embargo, el agrupamiento de las fuerzas políticas en el entorno del nuevo sistema republicano permitió la filtración a las logias masónicas de la dinastía de hombres conservadores.
Las logias se dividieron en dos grupos: los que seguían el rito escocés con un perfil de imponer un sistema monárquico, y los que estaban en la asociación masónica de los yorquinos, con un perfil republicano y liberal. A partir de entonces, la guerra entre estos grupos ya declarados liberales o conservadores ha existido y fueron entre luchas teniendo entre sus representantes a presidentes de la República, diputados, senadores y otros cargos públicos y privados. Por ejemplo, Antonio López de Santa Anna, que fue un rebelde liberal, se convirtió en el primer gran dictador del país y trabajó para la logia masónica del rito escocés o de la línea conservadora; Benito Juárez, primer indígena en América que fue presidente de la nación, fue de la logia masónica del rito yorquino de línea liberal, y Porfirio Díaz, otro dictador, que tuvo en sus orígenes ideas liberales, terminó por apoyar a la logia masónica conservadora respaldando a la aristocracias y al poder eclesiástico.

Sin duda, la primera gran victoria entre la línea liberal contra la conservadora fueron las Leyes de la Reforma, impulsadas por la logia masónica yorquina, que vinieron a ser un gran avance político para el país desde aquella simulada independencia de España de 1821. Las reformas representaron una segunda evolución para el país. Se prohibió tener bienes a la iglesia, suprimió los fueros de los militares y los sacerdotes, estableció una educación laica y la libertad de prensa y de reunión. La reforma buscaba acabar con el privilegio de las clases dominantes y darle justicia a la clase olvidada y marginada y que Benito Juárez vivió en carne propia.

Más adelante surge la Revolución Mexicana y de nuevo los pobres son guiados y utilizados como un frente humano para morir por la patria y al final ser olvidados. La llegada al poder de Francisco I. Madero después de la dictadura de Porfirio Díaz, fue una ilusión de un cambio que nunca llegó, al igual que con el presidente Vicente Fox se cambió de partido, pero no del viejo sistema de gobierno. Madero tuvo que gobernar con los mismos hombres cercanos a Porfirio Díaz, los llamados científicos y al final terminó apoyando a las clases conservadoras, lo que provocó la furia de obreros, campesinos, la clase media y grupos de insurgentes como Venustiano Carranza, Francisco Villa y Emiliano Zapata, que se volvieron a levantar en armas provocando ingobernabilidad al gobierno de Madero, que al final fue asesinado por la mafia conservadora que patrocinaron su derrocamiento para seguir con sus privilegios y su tiranía.

La lucha revolucionaria continuó por la silla presidencial, pero sobre todo en la búsqueda de quién realmente podría cumplir la justicia a la clase pobre del país. Los conservadores siempre terminaron comprando o aniquilando a cualquier presidente que estableciera políticas liberales y que fomentara un estado laico.

Los partidos liberales y conservadores se reinventan y forman nuevas organizaciones políticas. Primero nace el Partido Acción Nacional, cobijado por varias instituciones ciudadanas democráticas con un perfil
conservador y con fuertes vínculos religiosos; se reinventa el partido revolucionario en el poder con el nombre del Partido Revolucionario Institucional, que mantuvo entre buenas y malas relaciones con la iglesia, basando su fuerza en la construcción y patrocinio de mafias sindicales. Más adelante surgen varios partidos satélites inventados y patrocinados por varios ex priístas, entre éstos el hoy partido del sol azteca, el controvertido PRD, que concentró varias organizaciones con pensamiento izquierda.

Ya en la modernidad, los partidos son catalogados como de izquierda si tienen perfiles liberales, y de derecha, si presentan posturas conservadoras, al menos en la arista política, porque en línea económica la postura es exactamente al revés: la izquierda le apuesta a un estado regulador (estilo conservador) y los de la derecha promueven una economía de libre mercado (estilo liberal). Asimismo, existen mitos y mitotes sobre los partidos que hoy representan a la derecha (PAN) y a la izquierda (PRD). A los primeros se les tacha de católicos y burgueses, y a los segundos, de comunistas y ateos. Si bien sus historias de fundación tuvieron en efecto la afirmación de estos mitos, hoy la realidad es totalmente diferente. Tanto en el PAN como en el PRD existe una pluralidad entre sus miembros, que van desde ateos, religiosos moderados, religiosos ultra conservadores, pero sobre todo, tienen en sus filas a todos los niveles socioeconómicos.

Evidentemente que los ritos mediáticos, las posturas personales de los candidatos y las plataformas ideológicas de los partidos, sí marcan una tendencia dura hacia lo conservador o liberal, más aún en asuntos de polémica nacional e internacional, como el aborto o el respeto jurídico a los homosexuales. Continuando en ambos grupos, existen muchos luchadores sociales con diferentes tonalidades, unos con una visión de mercado, otros con visión socialista y otros más con una visión intermedia. Al final, la visión de ambos partidos es tener un México mejor que el PRI dejó morir en la pobreza y en la falta de competitividad.

Ahí está, pues, la historia de los grupos que han marcado el rumbo de nuestro país. En los últimos setenta años con los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional, la figura de liberal Benito Juárez ha predominado como un marco de identidad ideológica. Con la llegada al poder de Vicente Fox Quesada, el mismo presidente alejó la clásica fotografía de Juárez de Los Pinos para entrar al juego de equilibrio entre las fuerzas del Estado y la religión. Horas antes de asumir el poder semióticamente en cadena nacional, aun sin decirlo, acudió a la basílica de Guadalupe mostrando la aplicación de una línea conservadora frente al juarismo de los gobiernos priístas. Una combinación que la constitución ordena que no debe existir porque somos un Estado laico.


martes, 9 de noviembre de 2010

Dia de muertos.

Una tradicion muy mexicana, que es parte de nuestra identidad.










El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen prehispánico que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.
Es una festividad mexicana y centroamericana, se celebra también en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana. La Unesco ha declarado esta festividad Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El Día de Muertos es un día festejado también en el Brasil, como Dia dos Finados, aunque esta festividad no tiene las mismas raíces prehispánicas que la festividad mexicana.
Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años. En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.
El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "la Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.
La muerte es un símbolo emblemático que ha causado admiración, temor e incertidumbre al ser humano a través de la historia. Por muchos años, en diversas culturas se han generado creencias en torno a la muerte que han logrado desarrollar toda una serie de ritos y tradiciones ya sea para venerarla, honrarla, espantarla e incluso para burlarse de ella. México es un país rico en cultura y tradiciones; uno de los principales aspectos que conforman su identidad como nación es la concepción que se tiene sobre la muerte y todas las tradiciones y creencias que giran en torno a ella.
De cualquier modo, hay que destacar que esta celebración no es propia de todos los mexicanos puesto que, pese a ser una fiesta que se ha convertido en un símbolo nacional y que como tal es enseñada (con fines educativos) en las escuelas del país, existen muchas familias que son más apegadas a celebrar el “Día de todos los Santos” como lo hacen en otros países católicos. Además, cabe mencionar la fuerte influencia de los Estados Unidos que, al menos en zonas fronterizas, se evidencia con la presencia de la fiesta conocida como Halloween, la cual se celebra cada año con más frecuencia y en un mayor número de hogares. De ahí también que exista una inquietud entre los propios mexicanos de querer preservar el Día de Muertos como parte de la cultura mexicana sobre otras celebraciones parecidas.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Como no te voy a querer Mi mexico Lindo

Como no vamos a setir orgullo por ser de aqui de este hermoso pais que todo lo tiene, la belleza de la vida empieza por aceptarnos tal y como somos, y ahi tienen mucho que ver nuestras raices, la bella tierra del pulque, el tequila, el mezcal, el maiz, el nopal, la artesania etc. etc.

lunes, 25 de octubre de 2010

Ser mexicano.






Todos los años en el mes de septiembre, como siempre se iniciarán los festejos patrios, mediante los cuales los mexicanos recordaremos las acciones que nos dieron patria, libertad e identidad. Sin embargo, al margen de los festivales escolares y la profusa venta de banderitas tricolores de probable procedencia asiática, (China para ser exactos, que aparte es el país que manufactura y vende mas banderas de México ) lanzo una pregunta que ha rondado desde hace ya algunos años: ¿Realmente entendemos lo que es “La Patria”?
Todo mexicano sabe que lo es, porque nació en México. ¿Y qué con eso? (Aunque después de algunas encuestas descubrí que no todos sabemos que es ser mexicano).
Lo importante de esta disertación que se pudiese antojar estéril es que la mayoría de los jóvenes que egresan de las escuelas del nivel que sea simplemente no tienen una soberana idea de lo que es ser mexicano, es más, ni siquiera les importa si lo saben o no.
Ser mexicano, no es irle y entregarse en cuerpo y alma a la Selección Nacional de Fútbol en medio de un partido televisado, mientras ríos de cerveza corren ante los animados (o más bien desanimados espectadores dado que el “Tri” por lo regular pierde) inundado de anuncios en anglosajonas frases publicitarias, lanzadas en vulgar tropel hacia los inermes y embrutecidos televidentes.
Ser mexicano o mexicana tampoco implica el coronarse la testa con un enorme sombrero de paja ni lucir un sendo y apolillado rebozo de bolita que rescatado de su encierro de un año sale una vez más a la luz para ser usado de “rara estola” o “babero de antro”, según se dé el caso. Mientras hombres y mujeres; modernos carabineros y adelitas; “weekend warriors postmodernistas” de todos los rincones de la tierra chichimeca celebran la sangre derramada por los próceres patrios a grito imperpe de: “VIVA MÉXICO CABRONES”.
Estaremos de acuerdo, en el hecho de que, dado el bajo nivel de educación nacional, los valores identificados con la resonante patria y orgullo racial prácticamente se dan por olvidados o intercambiados por chillonas estampitas de bustos representativas del cura Hidalgo, el valiente Morelos, así como el genio militar de Allende, revueltas con algún personaje de los pokemon, teniendo más valor estas últimas, ya que, como lo indican sus empaques: son “coleccionables”.
Claro que la pérdida de identidad no es exclusivamente culpa de los jóvenes, cuando los pocos que hacen por estar medianamente enterados de su entorno son bombardeados por campañas de políticos corruptos, los cuales a lo largo de su miserable existencia sólo han sabido enarbolar la bandera de la codicia mostrando y poniendo el ejemplo de que el poder sustentado en el dinero es por lo único que vale la pena luchar a lo largo y ancho de esta vida matraca.
¿Cómo puede hacer un padre de familia bienintencionado para inculcarles a sus morenos engendritos el amor a sus raíces? cuando los artesanales dulces tradicionales, llenos de diferentes aromas, varipintas texturas ¡y qué decir de sus naturales ingredientes!, no pueden competir contra un seboso Milky Way, M&Ms o de perdis unos Kisses.
-Chacho malcriado ya deje de chillar.
-Sinforosa cómprale un dulce al escuincle pa´ que se calle.
-Pos; ¿qué le compro Espiridión?
-Pos no sé, tu cámbiate unos jitomates de los que traemos pa´ vender a ver si te dan una Coca y un Gansito o… un Tuinqui. Nada más pídelo bien porque a ti no se te da lo del inglich y no vayan a pensar que somos unos nacos.
Ni modo, cuando hay, hay; y cuando no, pos no.
¿Y que decir de la gente de la “Jais”? gente bien, léida y escribida, que sólo se afilia a los lugares más “in” en donde tengan zonas “lounge”; claro hay que checar que sea VIP (Very Important Person) porque si no ¡Hellooou! Uno automáticamente se convierte en un paria, alguien de maneras no apropiadas o en pocas palabras, no es “cool”.
“Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” sentenció el poeta López Velarde, quien previó la cruenta caída de nuestra cultura nacional llegando desde el “Verde que te quiero verde” en un sueño de “suave patria” a una simple y descolorida “lasser green card”.
En fin, el caso es que mientras más le rasquemos más podemos hallar la falta de identidad en prácticamente todas las clases sociales, siendo esta carencia más que evidente, y sólo genera a desazón mayor pérdida de identidad nacional.
Por lo tanto y en resumidas cuentas, haber nacido en México no es suficiente para considerarse un mexicano completo. Hace falta apoyarse en las fuertes raíces de nuestro pasado y conocerlas, amar lo que somos, lo que fuimos y lo que podamos llegar a ser, disfrutar lo melodioso de nuestro idioma e hincharnos de orgullo al escuchar un poema de Nezahuacóyotl en autóctonos sonidos nahuatlacas.
Eso sí es ser mexicano y sentirse mexicano. El mexicano respira, camina, vive y muere como lo que es, acunado desde la primera luz de la vida en un rebozo,  rodeado de cactus y alboradas que se escurren de entre los cerros de nuestra irregular orografía, amamantado por los colores de sus ropas y el preciosismo de su artesanía; nutrido por su lenguaje florido, chispeante y pringado de palabras endémicas, pero suyo, muy suyo.
Ahora sí entiendo lo que es ser mexicano y me enorgullece ser uno más de los nacidos en esta tierra huachichil.
Ahora sí… ¡VIVA MÉXICO CA…BRO…NES!

Y como buen mexicano, pues la ultima y nos vamos...

Ser Mexicano es más que muchas cosas.
Es mas que tu y yo y que los políticos y que los narcos y que todos los defectos que puedas ver en el.

Por cada tache que encuentres en el ser mexicano, habrá siempre muchos mas aciertos, en cuestiones de arte, solidaridad, amor al prójimo y a la familia.
Amor a la tierra, a la patria y a los símbolos patrios.
Pero el amor y el cariño no son siempre de color de rosa, diria uno tambien hay que chingarle pa empacarnos unos tlacoyitos, aunque sea de nopalitos o frijoles si no hay pa bisteces, pero todos juntos pues donde comen dos, come tres y de ahi pa arriba.
Ese amor, cariño, respeto y sobre todo pertenencia debe de ir siempre acompañado de un sentimiento y una pertenencia total al ideal de cualquier mexicano que debe ser tratar de ser más y mejores todos juntos.
La familia ha sido el núcleo de la sociedad mexicana durante décadas.
Ese núcleo se esta desintegrando, y si se pierde, perderemos la esencia de la sociedad mexicana, ese mote de la gran familia mexicana debe resurgir pero no liderado por elementos mediáticos, ni políticos sino por el clamor y la necesidad popular de mantenernos todos los mexicanos como esa gran familia mexicana, unidos todos en las buenas y en las malas.


Y por ultimo, hara si la caminera....

QUE SIGNIFICA SER MEXICANO PARA TI???

PARA MI ES UN DON DE DIOS!!!

PEROOO.... SER ARJENTINO....
ES SABER QUE DIOS EXISTE PERO TE ODIA!!!